Tanto Rosberg como Nakajima son los encargados de probar (como no podía ser de otra forma) los resultados de una batería de mejoras en el FW30 de Williams, basadas en la aerodinámica y en modificaciones mecánicas. Ambos ya han podido probarlas en las recientes jornadas de pruebas que se han producido en Barcelona, con la esperanza de volver a alcanzar los resultados que se vieron en la loca carrera de Australia de este año.
Rosberg ha declarado estar “ansioso por que llege el Gran Premio de España, por que conocemos bien el circuito debido a todas las pruebas que allí hemos realizado. El coche se comportó bien en el trazado de Cataluña durante las pruebas que hicimos en invierno, así quebería ir bien en carrera. Las pruebas de la semana pasada fueron prometedoras, y los dos días que tuve de prueba me dejaron en buenas condiciones para la carrera“.
“Lo único malo que tiene el circuito de Barcelona es que las condiciones de pista cambian constántemenete, y debes ir adaptándo la configuración a cada instante. Malasia nos dejó muy atrás e la clasificación, así que esperamos obtener un gran resultado este fin de semana“.
Como podemos comprobar, quién más y quien menos, se encomienda a las mejoras que en estas tres semanas de parón han podido añadir a sus monoplazas los ingenieros. Veremos si alguna escudería de verdad, experimenta un desarrollo con respecto al resto.



